Con la llegada del otoño, nuestros perros también empiezan a percibir los cambios estacionales: los días se acortan, las temperaturas bajan y su metabolismo puede reaccionar de manera diferente en comparación con los meses más cálidos. Así como nosotros adaptamos nuestra dieta según la estación, los perros también pueden beneficiarse de una alimentación adecuada para afrontar mejor los meses de otoño.
En esta época del año, sus cuerpos comienzan a prepararse para el invierno, y una dieta equilibrada es esencial para fortalecer su sistema inmunológico, mantener su energía y proteger sus articulaciones.
En este artículo, exploraremos cómo ajustar la dieta de tu amigo durante el otoño, con consejos prácticos sobre qué alimentos ofrecerle cuando comienza el frío.
Los mejores alimentos de temporada para perros en otoño
El otoño es una temporada rica en alimentos muy nutritivos, perfectos para integrar en la dieta de tu perro y ayudarle a mantenerse saludable. Los alimentos de temporada en otoño ofrecen variedad y sabor, y también son ricos en vitaminas, minerales y fibras que fortalecen el sistema inmunológico y promueven una digestión saludable. A continuación, te presentamos algunos de los alimentos más beneficiosos a considerar – ¡y también son ideales para los humanos, así que incorpóralos a tu mesa!
- Calabaza: La calabaza es un alimento otoñal ideal para los perros. Rica en fibras y baja en calorías, ayuda a regular el sistema digestivo y a prevenir el estreñimiento o la diarrea. Además, es una fuente natural de vitamina A, que favorece la salud ocular y refuerza el sistema inmunológico. Puedes añadir calabaza cocida y triturada al plato de tu perro, asegurándote de que no contenga azúcares ni especias añadidas.
- Zanahorias: Las zanahorias son perfectas en otoño. Crujientes y dulces, son una excelente fuente de betacaroteno, que se convierte en vitamina A y favorece la salud de la piel, el pelaje y la vista de tu perro. Se pueden ofrecer crudas como snack o cocidas para añadir suavidad y dulzura natural a las comidas.
- Manzanas: Las manzanas son ricas en fibras y vitamina C, un potente antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres y a mantener un sistema inmunológico fuerte. Cortadas en trozos pequeños, sin semillas ni corazón, son un snack ligero y saludable para tu perro. También son excelentes como premio o para aportar un toque crujiente a su comida.
- Batatas (camote): Las batatas, con su sabor dulce y natural, son una buena fuente de carbohidratos complejos que proporcionan energía duradera. También contienen vitamina B6, vitamina C y manganeso, elementos que apoyan la función celular y la salud general del perro. Cocidas y trituradas, las batatas son una excelente adición a la dieta de tu amigo de cuatro patas, especialmente en los días más fríos.
- Espinacas: Las espinacas son un vegetal otoñal rico en hierro, vitamina K y fibras. Pueden añadirse en pequeñas cantidades a las comidas del perro, preferiblemente cocidas ligeramente para hacerlas más digeribles. Ayudan a mantener una buena salud cardiovascular y contribuyen a la salud ósea.
Cómo equilibrar la dieta del perro en otoño
Además de introducir alimentos de temporada, es importante equilibrar correctamente la dieta del perro para afrontar los cambios climáticos y sus necesidades nutricionales.
Las proteínas, procedentes de fuentes como pollo, carne de res o pescado, deben seguir siendo el pilar de su dieta, especialmente para los perros muy activos. Los carbohidratos complejos, presentes en las batatas y la avena, son una buena fuente de energía duradera, mientras que las fibras, contenidas en alimentos como la calabaza y las zanahorias, ayudan a la digestión y mantienen al perro saciado por más tiempo.
Con la bajada de temperaturas, las grasas saludables se vuelven aún más importantes, al igual que en los animales salvajes que acumulan reservas de grasa antes del frío. Los ácidos grasos omega-3 presentes en el aceite de pescado o de coco apoyan la salud de la piel, el pelaje y las articulaciones, y pueden ayudar al perro a mantener su calor corporal. Sin embargo, es fundamental ajustar las porciones según el nivel de actividad del perro: si es menos activo, reduce ligeramente las cantidades; si sigue siendo enérgico incluso con el frío, puede ser necesario un mayor aporte calórico.
La importancia de la hidratación y los líquidos calientes
Aunque durante el otoño las temperaturas bajen y el perro parezca menos sediento, es fundamental mantener un nivel adecuado de hidratación. Que el perro beba menos con la llegada del frío es un comportamiento común, pero puede conducir a la deshidratación, especialmente si se mantiene activo. La hidratación correcta no solo ayuda al funcionamiento óptimo del sistema digestivo, sino que también es valiosa para la salud de la piel y el pelaje, que tienden a secarse durante los meses otoñales e invernales.
Para animar a tu perro a beber más agua, puedes aumentar la humedad en sus comidas. Por ejemplo, añade caldos ligeros, caseros y sin sal a sus comidas principales. También puedes considerar la idea de introducir caldos tibios, especialmente en los días más fríos. Estos líquidos calientes pueden ser una excelente fuente de hidratación y, al mismo tiempo, un consuelo para el perro durante los meses más fríos.
Por supuesto, asegúrate de que siempre tenga agua fresca disponible y que pueda acceder a ella libremente en todo momento. Aunque pueda parecer que la necesita menos, ¡el agua sigue siendo igual de importante!
Suplementos otoñales para el bienestar del perro
- Aceite de pescado: Rico en omega-3, estos ácidos grasos esenciales desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud articular y la reducción de inflamaciones, especialmente útil para perros mayores o con artritis. También ayudan a mantener el pelaje brillante y la piel hidratada.
- Probióticos: Fomentan la salud intestinal del perro y equilibran la flora intestinal, especialmente útil ante cambios climáticos o alimentarios.
- Glucosamina y condroitina: Ideales para perros con problemas articulares, estos suplementos ayudan a proteger las articulaciones y prevenir daños mayores, especialmente en perros mayores o razas predispuestas a problemas osteoarticulares.
Alimentos a evitar en otoño: atención a los peligros estacionales
Las uvas y las pasas son altamente tóxicas para los perros y pueden causar insuficiencia renal incluso en pequeñas cantidades. De igual forma, las nueces, especialmente las de macadamia, pueden provocar vómitos, temblores y debilidad, por lo que es mejor evitarlas. Otro peligro común es el chocolate, que contiene teobromina, una sustancia que los perros no pueden metabolizar y que puede ser letal en dosis altas.
Durante los paseos otoñales, presta atención también a los hongos silvestres: algunos tipos pueden ser tóxicos y causar graves problemas gastrointestinales y neurológicos.
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